El joven pianista Daniel Blanch realiza con esta grabación una segunda incursión en el territorio interpretativo de Alicia de Larrocha. Después de su excelente disco dedicado a los conciertos de Montsalvatge y Nin-Culmell, grabado en Cuba, el pianista se ha desplazado a Polonia para grabar tres obras concertantes de Carlos Suriñach.
En el Concertino para piano, orquesta de cuerda y platos oímos a un pianista poseedor de una gran técnica que le permite en todo momento exponer con gran claridad todas las importantes dificultades que la obra posee....Toda la gran variedad de platos que requiere la ejecución de dicha obra se puede disfrutar de forma clara en esta grabación.
Los tres conciertos han sido grabados en anteriores ocasiones con buenas interpretaciones, pero en realidad prefiero este disco por encima de todos los otros. Me gusta mucho como respira el primer movimiento del Concierto para piano bajo la batuta de Kaspszyk: la música consigue llegarnos con la nobleza propia del carácter español.
La música de Suriñach ha sido en ocasiones criticada por su sequedad, pero este tipo de ataques dejan de tener sentido ante un disco tan equilibrado y una toma de sonido tan cálida que nos permite disfrutar en todos los sentidos de estas interpretaciones. Blanch consigue en esta música una gran variedad de contrastes: más luminosidad y más sombras. La orquesta Sinfonia Varsovia es imposible criticarla. Una distinguida grabación en todos los sentidos.

Phillip Scott
Fanfarre

 

curva